#PanamaPapers

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José Manuel Soria/ Elcotarro

La semana pasada el Confidencial junto a La Sexta destapaba una de las mayores filtraciones hasta ahora sobre los paraísos fiscales, los conocidos como #PanamaPapers. Más de 2.ooo nombres de personas que  a través de una agencia de abogados llamada Mossack Fonsecca creaba empresas pantalla para eludir impuestos.

Parece ser que crear una sociedad off shore está muy de moda y es realmente fácil, el principal objetivo que persiguen aquellos que se ocultan en este tipo de empresas es el anonimato. Empresario que quiere ocultar una cantidad de dinero obtenida en algunos casos de forma ilegal paga a Mossack Fonseca, estos le ofrecen un testaferro, una persona que se presta a poner  la empresa off shore a su nombre a cambio de una cantidad de dinero.

Entre los nombre hay todo tipo de personas de la alta esfera social y política: Leo Messi, Pilar de Borbón, Vargas Llosa, Imanol Arias o el primer ministro de Islandia.. que no dudo en marcarse un #AloEspe cuando un periodista le comienza a preguntar sobre las posibles cuentas en Panamá.

Junto a ellos según informa el periódico El Mundo se encuentra Enrique Martinón del grupo Martinón, un famoso empresario canario, conocido por tener un hotel sin las licencias adecuadas en Lanzarote y por mantener una extraña relación de amistad con el ministro y también canario José Manuel Soria. Resulta que hace un par de años el ministro Soria tuvo una agria polémica, como es común en él.

El diario.es en Canarias publicó que el ministro se llego a alojar en uno de los hoteles de Enrique Martinón en una habitación de lujo pagada a cargo supuestamente del señor Martinón todo esto siendo ministro de Turismo.

Me extraña que los medios canarios  no se hayan hecho eco de esta casualidad todo lo que deberían. Ya que los papeles de Panamá han ocupado todas las portadas de medios nacionales e internacionales y cada día descubrimos un nuevo nombre en la lista.Y mientras seguimos debatiendo y cuestionando a Yurena Martín una joven que trabajaba en el Albergue de Santa Cruz  de Tenerife y que fue despedida por robar 150 gramos de queso y pan.

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Cintora a pie de calle

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 Jesús Cintora /Blupper

Jesús Cintora es de esos periodistas que no deja indiferente. Sus comienzos se los debe a un grande como Iñaki Gabilondo en Hora 25, hoy Cintora es sinónimo de crítica política.

Así como a Ana Pastor le marcó la entrevista con María Dolores de Cospedal a Jesús Cintora le marcó una con Rafael Hernando, portavoz del PP en el Congreso, quien no dudo en insinuar que lo que hacía en las mañanas de cuatro no era periodismo “Hay gente que está hasta el gorro porque usted está diciendo todos los días que este es un país lleno de corruptos y miserables” “Usted tiene responsabilidad y hace esto todas las mañanas, no sé cómo le llama a lo que hace”.

Para mi el periodismo es crítico por definición, yo no quiero periodistas sumisos que callen ante el poder. No solo quiero que me digan que el cielo es azul quiero que me expliquen por qué y si puede ser de otro color, aquello de forma informa y entretiene.

¿Por qué existe entonces una doble vara de medir? Nadie se escandaliza por la portadas de la Razón o los comentarios de Hermann Tertsch. Voy más allá hay países donde el periodista increpa al entrevistado y ejercer su derecho a crítica, uno de los más consagrados por esto es Jeremy Paxman de la BBC y  nadie se lleva las manos a la cabeza.

El periodismo tiene que ser honesto y contar la verdad separando hechos de opinión pero eso no significa que los periodistas tengamos que ser objetos y no sujetos. Ante todo somos personas/ciudadanos con problemas, amores, desamores y demás vivencias que nos hacen subjetivos.

El periodismo no es objetivo porque las personas, los periodistas tampoco lo somos, la objetividad no existe pero si la honradez. Dice el artículo 17 del código deontológico que el periodista puede dar su opinión y no está obligado a ser objetivo.

Entonces ¿ Por qué fue cesado Jesús Cintora de las Mañanas de cuatro? Justo en el momento con mayor cuota de pantalla compitiendo con otro polémico como García Ferreras (ARV). Incluso después de que el programa se llevará un Ondas  se cuestiona la profesionalidad del periodista, castigado a volver al reporterismo en “Cintora a pie de calle”.

A veces se me olvida que detrás de los programas de televisión hay empresarios y amigos de políticos que compran y venden el periodismo. El pecado de Cintora fue criticar al poder y eso puede salir muy caro.